La última se jugaba al truco
Otra de las comidas especiales de mi abuela Ete eran las tortas fritas; alimento que sólo era degustado en las tardes de lluvia, sin excepción, y que servía de excusa para que se jugara al truco. Casi siempre de cuatro, sólo los hombres, ya que el truco, como el mate, era una actividad prohibida para niños y mujeres.

torta frita salada o con azucar
Como llovía no se podía salir a jugar, así que mientras las madres tomaban mate y charlaban, los chicos siempre encontrabamos algún juego de interior para divertirnos. El cuarto oscuro, la guerra de almohadas, en fin juegos que siempre terminaban en alguna penitencia por haber roto algo , por hacer mucho ruido o porque alguno terminó lastimado.
Hasta que no terminaba de freír el último pedacito de masa, nadie comía.
Eso sí después todo el mundo al ataque (la preferencia de la mayoría era con sal, menos a mi que me gustaban y me gustan, dulces); podría afirmar que este momento era tan efímero, que nunca faltaba alguna tía que comentara:”Tanto cocinar y a la final no dura nada”.
La bandeja jamás se vaciaba ya que la costumbre indicaba que la última torta frita era intocable hasta que terminara el partido de truco. El ganador era premiado con la última que, casi como un trofeo, pendía de un hilo atado a la lámpara de la cocina.
La receta de tortas fritas tiene infinidad de variantes, con levadura, harina leudante, leche, hay quienes hasta le ponen manteca, pero las de mi abuela eran simples en los ingredientes y únicas en su forma ya que eran redondas y con un agujero en el medio para poder colgarlas del hilo.
Receta de tortas fritas
- 1 kg de harina
- 1 cucharada de sal
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- Un poco de grasa vacuna derretida (se guardaba en una lata de dulce de batata).
- Agua tibia
-Se vuelca la harina en la mesada, haciendo un hueco en el centro donde se agrega el resto de los ingredientes.
-Comenzar a mezclar (aquí se verá la habilidad del cocinero para que no se escape el líquido por los costados).
-Una vez integrados todos los ingredientes, amasar.
-Ir sacando pedacitos para formar bollos que luego se estiran con un palote y se “pellizcan” en el centro para formar un agujerito.
-Freír en grasa bien caliente hasta que estén doraditas y escurrir en papel blanco (mi abuela usaba el que le daban en el almacén cuando compraba azúcar).
-Espolvorear con sal o azúcar según los gustos.
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Felicitaciones Gabu!! hermosa tu idea y me encantan las historias! ya se me va a ocurrir algo para mandarte!
Un abrazo
Marce